domingo, 18 de enero de 2015

AMANECERÁ Y VEREMOS

Dijo el General Naranjo a Yamid Amat:
“El cese del fuego se iniciará cuando el Presidente de la República considere que ya existen las condiciones para ello”, afirma enfáticamente,
pero los estudios sociomilitares concluyen no solo que esas condiciones aún no existen, sino que hay otros pasos indispensables para callar los fusiles del Ejército y la Policía.
La suspensión del reclutamiento de menores,
el desminado de más de 650 municipios y
el conocimiento de la verdad sobre lo ocurrido con miles de desaparecidos son algunas condiciones básicas para el cese bilateral.
Además, 8.000 guerrilleros tendrían que ser ubicados y protegidos, para verificar el cumplimiento del acuerdo
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He separado diferentes frases del párrafo de la entrevista que hoy publica el periódico El Tiempo, para ver si puedo digerir su contenido.
Entiendo:
1.      Los Estudios sociomilitares pueden decir, afirmar, aconsejar y creer lo que concluyan sus investigaciones, pero el presidenta hará lo que le dé la gana y cuando personalmente le convenga. Ya sabemos que el dijo muchas cosas, como que Uribe era el mejor presidente, que él seguiría sus política de seguridad democrática y muchas cosas más, pero cuando le combino  hacer lo contrario, lo hizo.
2.      Quién y cómo verificará que las FARC no recluten menores. Será que nos creen bobos. En este país enorme y corrupto no se logra verificar nada. Bastará con que Santos diga que las Farc ya no reclutan niños, para que en Noruega, Dinamarca, Alemania y hasta en los EEUU se crean semejante mentira.
3.      Y cuánto creen que tardará el desminado de los 650 municipios. Esto sin caer en la trampa de las estadísticas que nos dan, pues como se desprende de la lectura de la entrevista, ni el mismo General Naranjo sabe cuántos son. Al principio dice que son 650 y al final dice que son 688. Esto me hace pensar que cuando se encuentren tres o cuatro minas quiebrapatas en el patio de una escuela, nos dicen tan campantes que ya el territorio nacional es libre de esa plaga de muerte que sembraron los guerrilleros.
4.      Será creer nuevamente que es posible conocer la verdad sobre miles de desaparecidos en el conflicto. Quién crea en la justicia colombiana, en las investigaciones exhaustivas, en que los jueces, la fiscalía, o el ministerio del ramo harán algo para que se conozca la verdad, está muy equivocado. Cuántos crímenes de verdaderos famosos, ricos, políticos, industriales, influyentes, están hoy en el olvido y en la impunidad. No Señor General, no nos es posible creer que esas condiciones se puedan dar. Ustedes harán el cese bilateral cuando el presidente se los ordene. Firmarán la paz cuando las Farc quieran él lo diga. Y Colombia seguirá en la Horrible Noche.
5.      Lo que sí creo es que en menos de lo que canta un gallo tendrán construidas ciudadelas de recreo, con sus gimnasios, sus playas privadas, acceso a la Internet, carreteras con peajes y mil y una garita de requisa para posibles intrusos, vigilancia satelital, Universidad adjunta, centro deportivo, salas de billar, discotecas, clínica propia, supermercados gratis, psicólogos, y entrenadores personales, Motel para visitas conyugales y extraconyugales, aeropuerto por si hay que evacuar a alguno de sus habitantes hacia Europa del Norte, y en fin mil acondicionamientos más, recomendados por la Comisión Internacional para los Derechos Humanos. Allí acomodarán a los 8.000 guerrilleros. Yo no garantizo que se amañen, pero que les construyen su ciudad o ciudades en un Santiamén, estoy seguro. Eso es más fácil que construir las casas que el presidente le ha prometido a deportistas, artistas, escritores, damnificados de catástrofes naturales, desplazados y más de un compatriota pobre que se ha quedado con los crespos hechos y con las falsas promesas dentro del bolsillo, o como el Coronel de marras, que se quedó  esperando carta sin saber que ya no tenía quien le escribiera.

León M.N. enero 18 de 2015.

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